sayrimrozz
lunes, 18 de junio de 2012
COMO SE LEE
Leer (del latín legere) es el proceso de percibir y comprender escritura, ya sea mediante la vista o el tacto (Braile).
Fundamentos de la percepción al leer
El ser humano percibe su ambiente por visión con fijaciones y sacadas. Al fijar clava los ojos en un punto inmóvil y con sacadas redirige la mirada rápidamente de un punto de fijación a otro. Solamente durante las fijaciones los nervios en la retina transmiten la información que perciben por la luz. Durante una sacada esta transmisión está discontinuada; se cree que eso sirve para no procesar las imágenes nebulosas que se producen por los movimientos rápidos del ojo.
El campo visual es el área donde se ven objetos mientras el ojo está enfocado en un punto.3 Se lo subdivide en las regiones fóveal(menos de 2° de excentricidad) de máxima agudeza visual, parafoveal (2°-5°) de alta agudeza visual y periferal (más de 5°) de baja agudeza visual, conforme a sus distancias de la fóvea, el centro de máxima agudeza visual. La parte del campo visual por la cual se adquiere información útil durante una fijación se llama perceptal span (inglés «área de percepción»). Al leer, esta región es asimétrica y depende de la dirección de lectura. En Occidente —en donde se lee de izquierda a derecha— se extiende desde 3 - 4 letras a la izquierda hasta 14 - 15 letras a la derecha del punto de fijación. Pero de facto sólo en el segmento word identification span (inglés «área de identificación de palabras») que se extiende del centro de la fijación hasta 7 - 8 letras a la derecha se puede identificar palabras.
[editar]Movimientos oculares al leer
En general un ser humano lee un texto al fijar un punto por 200 - 250 ms y después hacer una sacada de 7 - 9 letras en dirección de leer al punto siguiente. En tiempo normal el lector medio lee 250 palabras por minuto. Con dificultad creciente las fijaciones se alargan. Especialmente al leer frases ambivalentes el lector usa regresiones, sacadas en contra de la dirección que sirven para releer parte del texto que puede aclarar el pasaje ambivalente. Estos movimientos dependen de muchos factores, por ejemplo capacidad, concentración e interés del lector, complejidad y univocidad del texto, legibilidad de la escritura y consumo de drogas como cafeína que afectan los movimientos oculares.
[editar]Modelos del control de sacadas
Hay dos modelos competitivos que tratan de explicar cómo el lector mueve la mirada. Según el cognitive process model (modelo de proceso cognitivo) el lector hace una sacada tan pronto como ha ganado acceso léxico, es decir ha identificado la palabra enfocada; en ese momento no es importante la función o el sentido de la palabra. Según el oculomotor model (modelo del motor ocular) los movimientos son dictados físicamente. Al principio el lector elige una estrategia fundamental (por ejemplo «leer tan rápido como le sea posible) y una táctica dependiente del texto (por ejemplo si el texto es complicado, lee despacio) por eso y la estructura visual del texto los movimientos son predefinidos automáticamente. Los resultados de la experimentación sugieren que el cognitive process model es lo más correcto pero no hay prueba final.
[editar]Identificación e integración de palabras
Ni el problema de cómo los seres humanos identifican las palabras ni la cuestión de cómo integran éstas a través de sacadas están resueltos.
En 1972 Gough presentó la teoría de que se identifica una palabra al elaborar serialmente sus letras, como al consultar un diccionario.4 La idea estaba apoyada por indicios encontrados antes5 pero no pudo explicar el word superiority effect (inglés «efecto de la supremacía de la palabra») encontrado pocos años antes:6 se reconoce la última letra de una palabra más rápido que si la misma letra fuera presentada sola. En consecuencia la teoría fue rechazada.
En 1973 Bouma probó que es importante dónde se centra la mirada dentro de la palabra7 y después de otros experimentos en 1979 presentó la teoría según la cual se identifica las palabras reconociendo sus formas exteriores.8 Es decir, por presentar un polígono se reconocería la palabra original, especialmente por empleo de minúsculas y mayúsculas. Aunque la teoría todavía es muy actual y hay mucha gente acertando que palabras fueron comparados mentalmente como imágenes digitales, no es correcto.9
Las teorías que trataron de explicar cómo la percepción integra las palabras a través de sacadas tuvo problemas similares. La primera idea, que surgió con el ascenso de la informática, fue que hay un tope para fusionar las imágenes ganadas antes y después de una sacada. Varios experimentos2 demostraron que eso es falso.
En 1979 Krueger propuso la teoría de que se identifica las letras visualmente, pero que se las compone verbalmente.10 Varios experimentos2 evidenciaron que la calidad fonética de letras, sílabas y palabras es muy importante, tanto para la identificación como para la integración de palabras. Por ejemplo, es más fácil identificar una palabra con letras falsas si estas letras suenan similares al original que si son visualmente similares.
La psicolingüística ha demostrado que el sentido y la limitación sentencial del texto también son factores muy importantes. Se llama limitación sentencial cuando el tipo de una palabra es previsible, por ejemplo «la palabra siguiente tiene que ser un sustantivo masculino singular»; lo cual depende de la estructura gramatical de la lengua y de la frase. El hecho de que apenas se fijen pasajes previsibles demuestra que la elaboración de textos está controlada por procesos cognitivos, no perceptivos.
En resumen, los factores más importantes para identificar una palabra son sus primeras tres letras, la última letra, el empleo de minúscula
en que lugar se encuentra México en nivel de lectura y evaluación de OCDE
Después de una década de evaluaciones, la calidad de la educación, México sigue ocupando el último lugar de desempeño entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos(OCDE).
Al dar a conocer los primeros resultados del Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes (PISA, por sus siglas en inglés) 2009, México ocupó el lugar 48 (420 puntos en promedio) de entre 65 naciones, 33 de la OCDE, en las áreas de lectura, matemáticas y ciencias, con una escala que va de los 262 a los 698 puntos.
En comparación con los resultados que obtuvo nuestro país en el 2000 se presenta una caída de 6 puntos en ciencias; mientras que avanzó en comprensión de lectura 3 puntos.
Matemáticas es la única asignatura en donde hay un constante crecimiento desde 2000, y en este periodo de exámenes el desempeño de los jóvenes de 15 años subió 32 puntos.
A pesar de esos movimientos por materia, se advierte que 46% de los jóvenes tienen resultados insuficientes de aprendizaje al llegar a los 15 años, puesto que se ubican en los tres niveles más bajos.
Para la OCDE estar en esos niveles significa que al concluir la secundaria o cursar el primer año del bachillerato los estudiantes apenas reconocen en un texto ideas sencillas.
Su conocimiento científico es “tan limitado que sus explicaciones son muy obvias y son derivadas de las evidencias que se les muestran en la prueba [el examen PISA]”.
En tanto que en el caso de las matemáticas solo tienen las habilidades de resolver operaciones “rutinarias”en donde se les dan instrucciones directas y en situaciones explícitas.
En algunos casos, advierte, los estudiantes tienen “serías dificultades para usar las matemáticas como herramienta para beneficiarse de nuevas oportunidades educativas y de aprendizaje en la vida”.
Sin “alto nivel”
En el extremo opuesto, en el nivel más sobresaliente, México no logró ubicar a ningún joven.
Es cero la proporción de mexicanos en el más alto nivel de desempeño. La SEP aseguró que los cambios en el desempeño nacional en la prueba “son significativamente relevantes”.
“Al comparar los datos de 2003 y 2009 constatamos avances en lectura y matemáticas, y a partir de 2006 también en el área de ciencias. Hay un avance general”, dijo la SEP.
Para evitar calificativos a los sistemas de educación, en esta ocasión la OCDE realizó una reclasificación de los siete niveles de puntajes con los que clasificó a los países, de manera que desapareció de la escala el nivel cero y en su lugar creo los niveles 1b y 1a con lo que identifica a los alumnos que en un texto reconocen sólo ideas sencillas y para ello se apoyan de dibujos o instrucciones.
Los resultados de la prueba aplicada en marzo de 2009 a 52 mil estudiantes quinceañeros de México que asistían a mil 700 escuelas también revelaron que la educación que se ofrece en el Distrito Federal es la que obtiene los mayores desempeños en todo el país y le siguen Nuevo León, Aguascalientes y Chihuahua.
La calificación de la educación que se ofrece en la ciudad de México se acerca a la que reciben los jóvenes de Israel, Luxemburgo y Grecia; pero eso significa que están casi 100 puntos por debajo de los resultados que obtienen los mejores países de la prueba PISA: Corea del Sur, Finlandia, Canadá, Japón y Suiza.
En contraste en el final de la tabla permanecen Chiapas, Guerrero, Oaxaca y Tabasco. Llama la atención que ahora San Luis Potosí se sumó a este grupo de entidades con bajos desempeños. Mientras que Puebla salió de este bloque de entidades con bajos resultados. Entre las entidades que se habían colocado con los mejores puntajes en el año 2003 y no lograron mantenerse en ese grupo están Sonora y Querétaro; mientras que Chihuahua incrementó su desempeño.
Al dar a conocer los primeros resultados del Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes (PISA, por sus siglas en inglés) 2009, México ocupó el lugar 48 (420 puntos en promedio) de entre 65 naciones, 33 de la OCDE, en las áreas de lectura, matemáticas y ciencias, con una escala que va de los 262 a los 698 puntos.
En comparación con los resultados que obtuvo nuestro país en el 2000 se presenta una caída de 6 puntos en ciencias; mientras que avanzó en comprensión de lectura 3 puntos.
Matemáticas es la única asignatura en donde hay un constante crecimiento desde 2000, y en este periodo de exámenes el desempeño de los jóvenes de 15 años subió 32 puntos.
A pesar de esos movimientos por materia, se advierte que 46% de los jóvenes tienen resultados insuficientes de aprendizaje al llegar a los 15 años, puesto que se ubican en los tres niveles más bajos.
Para la OCDE estar en esos niveles significa que al concluir la secundaria o cursar el primer año del bachillerato los estudiantes apenas reconocen en un texto ideas sencillas.
Su conocimiento científico es “tan limitado que sus explicaciones son muy obvias y son derivadas de las evidencias que se les muestran en la prueba [el examen PISA]”.
En tanto que en el caso de las matemáticas solo tienen las habilidades de resolver operaciones “rutinarias”en donde se les dan instrucciones directas y en situaciones explícitas.
En algunos casos, advierte, los estudiantes tienen “serías dificultades para usar las matemáticas como herramienta para beneficiarse de nuevas oportunidades educativas y de aprendizaje en la vida”.
Sin “alto nivel”
En el extremo opuesto, en el nivel más sobresaliente, México no logró ubicar a ningún joven.
Es cero la proporción de mexicanos en el más alto nivel de desempeño. La SEP aseguró que los cambios en el desempeño nacional en la prueba “son significativamente relevantes”.
“Al comparar los datos de 2003 y 2009 constatamos avances en lectura y matemáticas, y a partir de 2006 también en el área de ciencias. Hay un avance general”, dijo la SEP.
Para evitar calificativos a los sistemas de educación, en esta ocasión la OCDE realizó una reclasificación de los siete niveles de puntajes con los que clasificó a los países, de manera que desapareció de la escala el nivel cero y en su lugar creo los niveles 1b y 1a con lo que identifica a los alumnos que en un texto reconocen sólo ideas sencillas y para ello se apoyan de dibujos o instrucciones.
Los resultados de la prueba aplicada en marzo de 2009 a 52 mil estudiantes quinceañeros de México que asistían a mil 700 escuelas también revelaron que la educación que se ofrece en el Distrito Federal es la que obtiene los mayores desempeños en todo el país y le siguen Nuevo León, Aguascalientes y Chihuahua.
La calificación de la educación que se ofrece en la ciudad de México se acerca a la que reciben los jóvenes de Israel, Luxemburgo y Grecia; pero eso significa que están casi 100 puntos por debajo de los resultados que obtienen los mejores países de la prueba PISA: Corea del Sur, Finlandia, Canadá, Japón y Suiza.
En contraste en el final de la tabla permanecen Chiapas, Guerrero, Oaxaca y Tabasco. Llama la atención que ahora San Luis Potosí se sumó a este grupo de entidades con bajos desempeños. Mientras que Puebla salió de este bloque de entidades con bajos resultados. Entre las entidades que se habían colocado con los mejores puntajes en el año 2003 y no lograron mantenerse en ese grupo están Sonora y Querétaro; mientras que Chihuahua incrementó su desempeño.
jueves, 22 de marzo de 2012
miércoles, 7 de marzo de 2012
miércoles, 29 de febrero de 2012
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)



